Reseña: Algo tan sencillo como tuitear te quiero-Blue Jeans

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 Título: Algo tan sencillo como tuitear te quiero
Autor: Blue Jeans
Editorial: Planeta
Páginas: 525
Precio: 19,95€


El primer año en la universidad marca la vida de muchas personas. Te enfrentas a nuevos retos, nuevas ilusiones y a numerosos cambios que, por mucho que tengas previstos no dejan de sorprenderte. Todo esto se multiplica si, además, ese primer año lo pasas en una residencia de estudiantes. Vives veinticuatro horas, los siete días de la semana, con los que terminan convirtiéndose en tus mejores amigos. Abres los ojos de par en par y surge el amor, llegan las decepciones, descubres la pasión, te persiguen las tentaciones, conoces a fondo tus miedos... todo intensificado y a un ritmo que da vértigo. Los chicos de la Benjamin Franklin afrontan esa época repletos de sueños y también de dudas. Las cosas no siempre son lo que parecen ni salen como uno desea. Pero tienes que lanzar la moneda para saber si sale cruz o cara.
Cada libro escrito por Blue Jeans acaba siendo un éxito. Cientos de adolescentes (especialmente chicas) quedan maravilladas ante cada nueva historia escrita por el escritor. Y yo, creyendo quizá que a la tercera (o cuarta, o quinta...) va la vencida pienso: "quizá este nuevo libro es diferente, quizá me gustará". 
Tengo la sensación de que todas las reseñas que escribo los libros de Blue Jeans son un espejismo de la anterior, y no entiendo la razón. O puede que sí, puede que cada historia sea un refrito de las anteriores con unos personajes que intentan ser distintos pero que no lo son, porque todos son iguales, con su misma forma de actuar y con sus mismas inquietudes. Al igual que cada vez que abro un libro de Moccia puedo adivinar que él es el autor porque tengo que hacerme un análisis para comprobar el azúcar en sangre, cada vez que abro un libro de Blue Jeans tengo que controlarme para no pegar a alguno de sus inmaduros personajes. 
Pero empecemos por el principio. Benjamin Franklin es una residencia universitaria a la que va a acudir un grupo de estudiantes de primer año que, por suerte o por desgracia, van a acabar viviendo en el mismo pasillo y van a entablar una relación de amistad. 
Tenemos todo tipo de personajes: 
-Elena: una chica con las cosas muy claras (o eso quiere hacernos creer el autor, porque a mí me ha parecido que no tenía claro ni dónde estaba el baño) que quiere estudiar Derecho. Es muy guapa y tiene cuerpo de modelo, pero parece ser que ella no lo sabe y por eso al autor y varios personajes deben de estar recordándomelo cada dos páginas. 
-David: un chico guapo y tiene buen cuerpo (lo sé, las descripciones del autor son demasiado complicadas y utiliza un vocabulario difícil de comprender). Parece que va detrás de Elena pero no se sabe muy bien, porque también tiene un secreto secretísimo y uy, no lo sabremos hasta el final, ¡qué intriga...! 
-Manu: es guapo, pero este al menos sí lo sabe, aunque el autor también insiste en recordarlo cada dos páginas y de las formas más absurdas. Manu se quiere ligar a Elena porque oye, está muy buena la muchacha y yo soy guapo. Parece un personaje plano y, en cierto modo, lo es, aunque el autor nos tiene reservado un secreto que no me ha sorprendido para nada y que más bien me ha parecido paja. 
-Iria: se pasa la mitad del libro odiando a Elena y la otra mitad peleándose con Manu. Interesante. 
-Julen: es amigo de Manu y también es guapo, aunque claro, no tanto como Manu. De vez en cuando dice algo. Él también tiene un secreto. 
-Ainoha: es simpática pero está algo gorda. Lo sé, un detalle fundamental, y también el autor lo recuerda cada dos páginas. En este caso lo entiendo porque la chica parece preocuparse demasiado con su imagen y esto la llevará a una obsesión enfermiza. Mínimamente interesante si esa obsesión se hubiese llevado de una manera más o menos seria, pero parece que aquí realismo tenemos poco. 

Además de estos personajes, hay otros más, pero eran tan interesantes y bien construidos que ya se me ha olvidado hasta los nombres de cada uno. Creo que uno era Óscar y tocaba la guitarra, poco más se decía de él. También había una chica de Perú muy simpática y un chico que estaba todo el día metido en su habitación. Contando también con Marta, la hermana de Elena, que nos bendice con su presencia de vez en cuando y cuya intervención es más molesta que un payaso en un funeral. 
Personajes aburridos, una trama insulsa en la que lo único que interesa es si este se lía con aquella y si aquella está enamorada de aquel. Una historia que no aporta nada, con muchísimos diálogos y poca descripción, con algunos secretos entre los personajes que intentan mantener una tensión inexistente. Descripciones del tipo: era rubia y tenía unas tetas enormes (dato importantísimo para el desarrollo de la trama) que demuestran que la pluma del autor es un poco limitada, que no puede usar más adjetivos que los típicos para las descripciones de niños de primaria: alto, bajo, guapo, feo, gordo, delgada, etc. Pero ¡ojo! No digo yo que no se puedan usar, aunque quizá si eres un escritor puedes usarlos de tal manera que no queden tan mal como: tetas enormes, buen cuerpo... 
El final me ha descolocado totalmente, ya que el epílogo nos deja ver situaciones casi imposibles, como si hubiesen pasado unos cuantos meses pero sin decirlo en ninguna parte. Claramente abierto a una segunda parte.

 Fácil de leer pero vacía de contenido interesante, con personajes tipo y diálogos menos creíbles que la muerte de un Winchester